La imagen no ocurre: la construyo.
Cada fotografía es una decisión
consciente de luz y forma.
Trabajo desde el rigor y el cuidado.
El estándar no es una
exigencia técnica,
es una ética de la mirada.
La fotografía no termina en el disparo,
se inicia en la producción
y se extiende a la postproducción
donde la imagen
encuentra su lenguaje.
Este es mi principio:
hacer de la fotografía
un lugar de conciencia
… de estar presente.